El siglo XXI trae consigo nuevos retos, para niños y adultos, para empresas pequeñas y multinacionales, donde la innovación y la creatividad son la base esencial del crecimiento personal y laboral. Pero para llegar a ello, y poder enfrentar con éxito cualquier desafío como emprendedor, es necesario encontrar la propia vocación: aquello que permite disfrutar y ser feliz con lo que se hace.
En la infancia podemos detectar y potenciar las habilidades que permiten al niño adaptarse al medio en que vive —la familia, la escuela, el colegio, el círculo de amigos—, por lo que es más fácil descubrir su vocación. Esta etapa se conoce como la más creativa del ser humano, donde las ideas surgen y se puede promover el correcto desarrollo de:
- Su autoconfianza.
- Su autoestima.
- Su autocompetencia, es decir, competir consigo mismo sin importar lo que los demás digan o hagan.
- Una adecuada inteligencia emocional.
Según el especialista Carl Schramm, copresidente de la Fundación Kauffman, los niños hoy en día se muestran muy entusiastas al pensar en un futuro haciendo negocios propios, algo muy importante para su desarrollo futuro.
El emprendimiento infantil permite a los niños ser motor de cambio: proponer, crear sus ideas y ser escuchados. Luchar por sus sueños y perseverar hasta alcanzar lo que se han propuesto. Esta sensación de logro que da el emprendimiento —enfrentar retos y creer en sí mismo— es lo que ayuda a que sean mejores hijos, compañeros, estudiantes y trabajadores en la vida adulta.
En centros de emprendimiento infantil se trabaja con los niños mediante el juego, desarrollando habilidades blandas (autoestima, liderazgo, trabajo en equipo) y habilidades financieras (manejo y valor del dinero, el hábito del ahorro, el gusto por las matemáticas) desde los 4 años de edad. Así viven la experiencia de encontrar esa fuerza interna para salir al mundo y ser únicos y especiales: personas independientes y con valores, que respetan a los demás y se respetan a sí mismos, logrando adaptarse al cambio y motivándose a reinventarse día tras día para ser la mejor versión de sí mismos.
Esther Suncín — Directora general del Centro BusinessKids El Salvador.