Cuando escuchamos la palabra “trastorno” puede que nos dé un poco de miedo; solemos atribuirle un significado sumamente negativo. Si evaluamos su significado real, nos damos cuenta de que se refiere a una alteración en nuestro funcionamiento: nos desenvolvemos diferente al resto. ¿Pero qué quiere decir esta alteración? Es cuando existe falta de habilidad para concentrarse y un impulso alto de actividad en relación con lo que está pasando en el entorno.
Los síntomas del trastorno de déficit de atención e hiperactividad, o TDAH, pueden ser notorios desde la infancia, incluso hasta los 5 años, y se diagnostica a partir de los 6. Para diagnosticarlo hay que evaluar a la persona en diferentes entornos donde se desenvuelve, y los síntomas deben estar presentes en esos escenarios específicos.
Cuando una persona es diagnosticada con TDAH, suele encontrar las mayores dificultades en el área académica, debido a reacciones impulsivas hacia sus compañeros o al desafío de la autoridad. Esto puede generar una retroalimentación negativa que resulte en frustración, desánimo y desmotivación, afectando la percepción de sus propias habilidades intelectuales y capacidades. Por eso se recomienda tratarlo con medicación y terapia emocional, para que la autoestima no se vea afectada por las dificultades del día a día.
¿Qué rasgos nos ayudan a identificar si tenemos o no esta condición?
- Falta de enfoque en actividades que requieren dedicación de más de 10 minutos (procrastinación).
- Dificultad para recordar detalles a corto plazo.
- Verbalización excesiva.
- Dificultad para concluir un proyecto largo.
- Falta de organización por orden de prioridades y responsabilidades.
- Impulsividad.
- Dificultad para mantenerse quieto o permanecer sentado.
- Comportamiento imprudente.
- Mal manejo de la ansiedad.
- Pasar de una actividad a otra sin terminar ninguna.
- Poca atención en los detalles.
- Cometer errores por descuido.
Recuerda que ser diagnosticado con TDAH no es una sentencia negativa; como mencionamos, es una diferencia en cómo nos desenvolvemos como personas. Lo importante es aprender a sobrellevar esta condición para poder lograr las metas que nos planteemos. Hay muchas personas exitosas que han logrado grandes metas aun con este diagnóstico.
Si eres una persona que no puede acudir de inmediato con un experto en salud mental, hay algunos tips que pueden ayudarte a manejar mejor estos síntomas:
- Anota todos tus pendientes y tareas por realizar.
- Aparta de ti cualquier distracción en tu momento de estudiar o trabajar.
- Realiza ejercicio para gastar energía.
- Toma descansos cuando estés realizando una actividad larga.
- No tengas miedo de comunicar que tienes TDAH; las personas pueden entenderte mejor y ayudarte.
- Elabora un horario para cumplir con tus actividades.
Si eres adulto o adulta y te sientes identificado con la mayoría de los rasgos mencionados, no te preocupes: ahora sufrimos sobreestimulación sensorial por redes sociales, noticias, el celular y la tecnología en general, y es normal que estos factores influyan en tu desempeño. También ten en cuenta que no todo lo que encuentras en internet es verdadero; verifica que la información venga de fuentes confiables, y lo más recomendado es acercarte a un especialista que pueda evaluar tu caso para darte un diagnóstico más acertado.